I - INTRODUCCIÓN.

Una vez, un hombre despierta.
Confundido.

Pero aún no puede abrir los ojos.
Apresurado, recorre con las manos el contorno de su rostro y sonríe nervioso celebrando su integridad.
Luego la tierra.
El hombre confirma la existencia del suelo al ponerse de pie.
Si hubiese podido ver, hubiese visto un cartel interrumpiendo el horizonte.
Hubiese visto la ruta.

Su ropa le pesa y el sonido del aire en movimiento lo aturde.
Se cubre los ojos con las manos e intenta despegar los parpados.
La luz le duele.

El proceso de costumbre duro el transcurso del atardecer.

El hombre ve el cartel , la ruta y el morral que cuelga sobre su hombro izquierdo.
Dentro del morral lleva un par de lentes rotos, un reloj de bolsillo y un cuaderno.
Se coloca los lentes y lee la primer página:

"...
-I-
Todo está.
Simultáneamente.

Una geometría infinidimensional alberga todo lo que creemos que es posible. Un punto exacto definido para cada una de las coordenadas es un momento, una imagen. En el entorno, sutiles variaciones, imperceptibles pero que aumentan cuanto mas nos apartamos del punto.

Tu conciencia, y la mía, la conciencia que esconde lo mas clasificado del pensamiento, es un fenómeno colectivo capaz de enfocarse en una sucesión momentos que construyen lo que uno percibe. Para cada uno de nosotros, la luz entra por la única ventana que nos deja ver el foco de la conciencia, y eso es la realidad. Inherente a las cortinas que tejemos temiendo a aceptar la invariabilidad, estamos sucediendo.

El complejo mecanismo de enfoque que empela la conciencia es inalterable. De alguna manera que desconozco se las arregla para definir cada una de las infinitas variables y de escalar el tiempo en intervalos finitos.

En un punto exacto estoy estático en la posición que escribo. En la sucesión de puntos siguientes por los que la conciencia decide desplazarse me puedo ver escribiendo.
Hay puntos alrededor de cada instante, en los que no escribo más; pero la conciencia decide que aun no les corresponde suceder.
Si estuvieses acá conmigo me verías escribir, hecho que refuerza el carácter colectivo de la conciencia.

Existe un criterio que guía el transcurso de los acontecimientos, la manera en que la conciencia decide.
De todas las posibilidades, sobrevive la más apta.
La aptitud de una posibilidad no esta dada por la posibilidad en si, sino por sus antecesoras. La ruta de la conciencia tiende a reducir al mínimo la energía del sistema, de modo que para seguir su camino seleccionará aleatoriamente entre aquellos punto en los que la energía sea menor o igual al punto anterior.

Es curioso que aquello que llamamos desorden sea el verdadero orden natural, el estado de entropía máxima.

Todos soñamos alguna vez con anticiparnos a las circunsatancias. Si bien el punto que sigue, el futuro, es unico y exacto, depende de infinitas coordenadas y no lo podemos determinar con exactitud, solo acotar las posiblidades partiendo de la experiencia.

De los árboles caerán manzanas, en las mesas se enfriaran las tazas de café y en los cuerpos los corazones dejaran de latir. Solo los recuerdos perduraran en la memoria.

~°∂ E.H.Q.V ..."

El hombre cierra el cuaderno.


Mira el horizonte y entiende.

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