Archivo CXXVIII

Charles Chaplin - The Circus (1928) - Detener en 0:22

II - 100 PÁJAROS.


Detrás de las nubes.
El cielo es estático.

A partir del kilometro 20 el estéreo de la utilitaria ya no sintoniza con claridad. El ruido blanco es su única compañía. Homogéneo y aleatorio. Las luces delanteras revelan apenas un fragmento de los alrededores. A veces la camioneta parece estar quieta y la ruta y los insectos parecen moverse hacia ella.

Triste oráculo el de los insectos.

No conduce desde muy lejos, pero está cansado. Un mismo origen y un mismo destino invirtiendo sus papeles una vez por semana, durante tres años.

104 veces.

Hoy un hombre camina al costado de la ruta quebrando milagrosamente la monotonía del viaje.

El conductor desacelera.

-¿Lo puedo ayudar? – Pregunta mirando con precaución.

-Quizás.- contesta el caminante con confianza.- Voy hacia la ciudad, en el mismo sentido hacia el que usted conduce.

-Trate de limpiarse el barro de las botas antes de subir.- exclama el conductor mientras quita el celular y la campera del asiento del acompañante.

El hombre sube y se coloca el cinturón de seguridad. En ningún momento quita la vista del horizonte.

-¿No va a presentarse? - Indaga el conductor con asombro.

-No se ofenda. Aun no recuerdo quien soy. Desperté no muy lejos de acá junto a este libro.- Responde el caminante con naturalidad. En sus manos lleva una especie de agenda de cuero.

Sin más explicaciones comienza a leer en silencio.

"...
-II-
Utopía.
Autolimitacion involuntaria.

Culturalmente el conocimiento científico establece los términos de las posibilidades. Asumimos que ante una ocurrencia, primero se debe evaluar su viabilidad. Asumimos también, que el resultado de la evaluación es fuertemente dependiente del marco físico y social. El hombre observa con curiosidad a las aves desde la prehistoria, pero hasta el siglo XVIII no es capaz de romper los límites autoimpuestos y despegar los pies de la tierra.

También nos acostumbraron a degenerar el significado del poder. Por conveniencia. Entender que no se trata de la capacidad personal de superar un obstáculo, sino de la aptitud propia de tener el control de los demás individuos, estableció el curso histórico beneficiando a una minoría.

Las mentes más abiertas saben ver la realidad como un laberinto que no tiene corredores sin salida. Para ellos los límites no son más que el momento adecuado para proponer un camino diferente. El hombre prehistórico entendió que no le iban a crecer alas en el cuerpo y el hombre del siglo XVIII fabricó un artefacto capaz de elevarlo por los aires.

Las mentes abiertas corren peligro por contradecir el paradigma de los hombres mal llamados poderosos. Estos últimos, por prevalecer, les obstaculizan sus desarrollos. Les temen.

Ante el riesgo, el instinto obligo a los hombres brillantes a buscar refugio donde el las acechanzas del poder autolimitado es incapaz de llegar. Y desde el exilio continúan observando y estudiando la manera de revertir la situación.

En silencio.

Una civilización invisible y alterna constituida sobre solidos pilares de organización que aseguran el bienestar absoluto de cada uno de sus compatriotas , espera en paz.

~°∂ E.H.Q.V ..."


El conductor observa a su extraño acompañante.

Ve brillar a sus ojos, cristalizados de emoción.

I - INTRODUCCIÓN.

Una vez, un hombre despierta.
Confundido.

Pero aún no puede abrir los ojos.
Apresurado, recorre con las manos el contorno de su rostro y sonríe nervioso celebrando su integridad.
Luego la tierra.
El hombre confirma la existencia del suelo al ponerse de pie.
Si hubiese podido ver, hubiese visto un cartel interrumpiendo el horizonte.
Hubiese visto la ruta.

Su ropa le pesa y el sonido del aire en movimiento lo aturde.
Se cubre los ojos con las manos e intenta despegar los parpados.
La luz le duele.

El proceso de costumbre duro el transcurso del atardecer.

El hombre ve el cartel , la ruta y el morral que cuelga sobre su hombro izquierdo.
Dentro del morral lleva un par de lentes rotos, un reloj de bolsillo y un cuaderno.
Se coloca los lentes y lee la primer página:

"...
-I-
Todo está.
Simultáneamente.

Una geometría infinidimensional alberga todo lo que creemos que es posible. Un punto exacto definido para cada una de las coordenadas es un momento, una imagen. En el entorno, sutiles variaciones, imperceptibles pero que aumentan cuanto mas nos apartamos del punto.

Tu conciencia, y la mía, la conciencia que esconde lo mas clasificado del pensamiento, es un fenómeno colectivo capaz de enfocarse en una sucesión momentos que construyen lo que uno percibe. Para cada uno de nosotros, la luz entra por la única ventana que nos deja ver el foco de la conciencia, y eso es la realidad. Inherente a las cortinas que tejemos temiendo a aceptar la invariabilidad, estamos sucediendo.

El complejo mecanismo de enfoque que empela la conciencia es inalterable. De alguna manera que desconozco se las arregla para definir cada una de las infinitas variables y de escalar el tiempo en intervalos finitos.

En un punto exacto estoy estático en la posición que escribo. En la sucesión de puntos siguientes por los que la conciencia decide desplazarse me puedo ver escribiendo.
Hay puntos alrededor de cada instante, en los que no escribo más; pero la conciencia decide que aun no les corresponde suceder.
Si estuvieses acá conmigo me verías escribir, hecho que refuerza el carácter colectivo de la conciencia.

Existe un criterio que guía el transcurso de los acontecimientos, la manera en que la conciencia decide.
De todas las posibilidades, sobrevive la más apta.
La aptitud de una posibilidad no esta dada por la posibilidad en si, sino por sus antecesoras. La ruta de la conciencia tiende a reducir al mínimo la energía del sistema, de modo que para seguir su camino seleccionará aleatoriamente entre aquellos punto en los que la energía sea menor o igual al punto anterior.

Es curioso que aquello que llamamos desorden sea el verdadero orden natural, el estado de entropía máxima.

Todos soñamos alguna vez con anticiparnos a las circunsatancias. Si bien el punto que sigue, el futuro, es unico y exacto, depende de infinitas coordenadas y no lo podemos determinar con exactitud, solo acotar las posiblidades partiendo de la experiencia.

De los árboles caerán manzanas, en las mesas se enfriaran las tazas de café y en los cuerpos los corazones dejaran de latir. Solo los recuerdos perduraran en la memoria.

~°∂ E.H.Q.V ..."

El hombre cierra el cuaderno.


Mira el horizonte y entiende.